COVID-19 ha puesto a tierra gran parte de la flota de Qantas, socavando las celebraciones del centenario.

COVID-19 ha puesto a tierra gran parte de la flota de Qantas, socavando las celebraciones del centenario. Foto: Jim Rice

Cuando Raymond Babbitt, el erudito autista interpretado por Dustin Hoffman en la película Rain Man, llamó a Qantas la aerolínea más segura del mundo, el canguro volador recibió una lluvia de ganancias inesperadas de marketing desde los cielos en los que opera.

La memorable escena de ¬ęQantas nunca se estrella¬Ľ – notablemente eliminada de las versiones en vuelo de la pel√≠cula por otras aerol√≠neas globales con registros de seguridad menos ilustres – coincidi√≥ con una era en la que volar era m√°s riesgoso de lo que es hoy.

En 1988, el a√Īo del lanzamiento de Rain Man, hubo 29 accidentes y muertes entre aerol√≠neas en comparaci√≥n con 22 en 2019, un a√Īo que se considera el m√°s seguro, en t√©rminos de mortalidad, en la industria de la aviaci√≥n desde 1946. .

Dustin Hoffman y Tom Cruise en Rainman.

Dustin Hoffman y Tom Cruise en Rainman.

El √ļltimo accidente mortal de Qantas fue en 1951 cuando un drag√≥n de Havilland DH.84 se estrell√≥ en las tierras altas centrales de Nueva Guinea y mat√≥ a las tres personas a bordo.

La semana pasada, Qantas volvió al modo de vuelo de marketing experto con celebraciones importantes, aunque más moderadas de lo esperado, que marcaron el centenario de su fundación por Hudson Fysh, Fergus McMaster y Paul McGinness.

La primera aerol√≠nea m√°s antigua del mundo de habla inglesa en un polvoriento interior de Queensland coincidi√≥ con la √ļltima pandemia mundial, la plaga de gripe espa√Īola, que alcanz√≥ su punto m√°ximo en los a√Īos 1918 y 1919.

A fines de la d√©cada de 1920, el a√Īo en que se establecieron oficialmente los Servicios A√©reos del Territorio del Norte y Queensland (QANTAS), la pandemia finalmente estaba llegando a su fin en todo el mundo.

Pero un siglo despu√©s, otra pandemia ha da√Īado gravemente la mir√≠ada de alas de Qantas. COVID-19 ha desembarcado gran parte de su flota con miles de tripulantes y empleados desempleados, lo que no es el escenario ideal para la celebraci√≥n del centenario.

El caos inducido por la premier que rodea a las fronteras estatales y territoriales abiertas-cerradas-cerradas de la Australia federada solo ha servido para exacerbar los inexorables problemas de la aerolínea.

¬ęA nivel internacional, es obvio que Qantas tardar√° alg√ļn tiempo en regresar, dadas no solo las implicaciones del virus en los viajes al extranjero, sino tambi√©n su impacto en la econom√≠a mundial¬Ľ, dice Jim Eames, historiador y autor de The Flying Kangaroo. y Courage in the Skies, publicado por Allen & Unwin.

Si bien el historial de seguridad de Qantas es envidiable, las conmemoraciones del centenario, y el propio Raymond Babbitt, han pasado por alto toda la historia, a veces desastrosa, del portaaviones.

Solo las reservas de coraje, habilidad y tenacidad en el aire y en tierra, similares a las cargas pesadas de combustible, la salvaron de otros desastres, aunque hubo un momento en que incluso esas cualidades no eran del todo adecuadas.

Seis aviones de Qantas fueron derribados o desactivados por los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, y la aerol√≠nea sufri√≥ varios accidentes fatales en sus primeros 20 a√Īos de operaci√≥n.

Y a pesar de la envidiable era del jet de la aerolínea sin víctimas mortales, ha habido varios casi accidentes.

Un percance menos conocido fue el incidente del ¬ębombardero de Bahrein¬Ľ en 1969, cuando durante dos aterradores minutos un Boeing 707 de Qantas entr√≥ en una ¬ęinmersi√≥n en sacacorchos invertida¬Ľ debido a informaci√≥n t√©cnica inconsistente en la cabina.

En 2010, un Airbus A380 QF32 llegó a los titulares mundiales cuando sufrió una falla dramática en el motor en Indonesia y el impecable historial de seguridad de la aerolínea se mantuvo gracias a una combinación de ingenio piloto y pura suerte.

Otro giro internacional se produjo cuando un avión Qantas 747-438 se vio involucrado en un accidente casi catastrófico cuando se disparó sobre una pista al aterrizar en una severa tormenta tropical en Bangkok.

Pero los a√Īos de guerra fueron los d√≠as m√°s oscuros de Qantas en t√©rminos de costo humano. Al final de la Segunda Guerra Mundial, dice Eames, Qantas ¬ęhab√≠a perdido todo menos uno de sus hidroaviones, 14 miembros de la tripulaci√≥n y 79 pasajeros¬Ľ y sus hidroaviones Empire hab√≠an sido derribados por los japoneses Zero frente a Java y Timor, destruidos en el agua en la bah√≠a Roebuck de Broome o perdida durante las misiones de apoyo aliadas en la zona de guerra.

Pero Eames, exdirector de asuntos p√ļblicos de Qantas, dice que, al mismo tiempo, esto lo ayud√≥ a ser pionero en los vuelos de larga distancia mediante el uso de Catalinas durante m√°s de 30 horas de vuelos sin escalas en todo el pa√≠s. territorio enemigo, con su ¬ęServicio Secreto Doble Salida del Sol¬Ľ de Perth a Colombo en Sri Lanka.

Otro factor que ayud√≥ a salvar financieramente a la aerol√≠nea durante y despu√©s de la Segunda Guerra Mundial, dice Eames, fue la insistencia de Fysh en que su aerol√≠nea pudiera mantener su Empire y otros aviones en el su flota en Australia. Esto condujo a un apoyo cr√≠tico de mantenimiento de aeronaves que la compa√Ī√≠a pudo entregar a los bombarderos y cazas estadounidenses en los talleres de Sydney y Brisbane cuando los aliados se movieron hacia el norte para enfrentar a los japoneses.

Décadas más tarde, esto ayudó a subrayar el envidiable historial de seguridad de la aerolínea. Sin embargo, Qantas nunca ha podido aprovechar al máximo la publicidad de Rain Man, ya que la seguridad de las aerolíneas es una propuesta del día a día, hora a hora, predeciblemente impredecible. En sus días en Qantas, el equipo de Eames siempre ha marcado las capacidades de seguridad del transportista con una mezcla de circunspección y orgullo.

A pesar de una letan√≠a de ¬ęgolpes de suerte¬Ľ relacionados con la seguridad, como lo llama Eames, la √©tica de seguridad incomparable de Qantas fue inculcada en la aerol√≠nea desde el principio por Fysh y su primer ingeniero, Arthur Baird, y continu√≥ hasta el final. ‘era de los aviones de pasajeros.

Eames proporciona un excelente ejemplo del enfoque de seguridad de la marca Qantas.

¬ęEn la d√©cada de 1930, en un vuelo desde el interior de Queensland a Brisbane, el capit√°n Bill Crowther se vio obligado a regresar debido a una tormenta de arena. Cuando finalmente lleg√≥ a Brisbane, Crowther no sab√≠a si esperar un retraso en la medicaci√≥n. o menos .

¬ęEn cambio, fue invitado a la sede donde Fysh hab√≠a reunido a todo su personal superior para agradecerle su decisi√≥n de regresar. Ese tipo de filosof√≠a, parafraseada dentro de la empresa como¬Ľ la seguridad no es un accidente ¬ę, es continu√≥ durante muchos a√Īos ¬ę.

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